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domingo, 4 de enero de 2026

Fascismo del Siglo XXI

Desde que inició la más reciente etapa del genocidio en Palestina, muchas voces bastante lúcidas advirtieron que lo que sucedía en aquel lugar era un preámbulo de la nueva etapa del fascismo global. Hoy, mientras continúa el genocidio en Palestina, se hace cada vez más evidente la solidificación de ese nuevo orden mundial: el total desprecio a la legalidad, la brutalidad con la que se pisotean los pueblos, el desprecio a la vida, el cinismo con el que se borran consensos en materia de derechos humanos y de derecho humanitario... en fin, la imposición de la ley del más fuerte, y el envalentonamiento de las mafias transnacionales son sólo algunas de las características de ese nuevo orden, que quizá pueda caracterizarse como fascismo del siglo XXI. 

El fascismo se define como una ideología de extrema derecha, opuesta a los sistemas democráticos, hostil al orden jurídico, en donde la voluntad personal se impone a la ley. El fascismo tiende a definir a un grupo como "superior", mientras que somete brutalmente a otro grupo al que define como "inferior". Una de las características del fascismo es que logra conseguir el apoyo de un sector masivo de la población, convenciéndolo de que la violación al debido proceso, a las leyes, y la imposición de la fuerza se justifican con el argumento de que el grupo supuestamente "inferior" no merece ser parte de la comunidad civilizada.  

Alarmantemente, esta fórmula es la que parece estar imperando actualmente a escala global. Los palestinos son destituidos de su humanidad en el imaginario global, los sudaneses no alcanzan siquiera a entrar en el imaginario, mientras son masacrados brutalmente. Y como los "inferiores" son "sub-humanos", o "animales" (como dijo Yoav Gallant, el Ministro de Defensa israelita), entonces parece no importar que sus cuerpos se quemen vivos mientras les caen bombas en sus campos de refugiados o en sus hospitales. Todavía hay algunos sectores que, a pesar de la brutalidad del sionismo americano-israelí, a pesar de la abrumadora evidencia del genocidio, siguen defendiendo al líder de la ultra-derecha israelita en su misión de desaparecer al pueblo palestino.  Hoy todavía hay quien decide ignorar a la Corte Penal Internacional, a la Corte Internacional de Justicia, al Comisionado Especial de las Naciones Unidas para Palestina, a las organizaciones de derechos humanos más reconocidas, como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Médicos Sin Fronteras, a la Asociación Internacional de Académicos sobre Genocidio, y siguen apoyando la destrucción brutal de un pueblo. 

Una vez que se impone esta lógica, empieza a generarse un efecto domino que va destruyendo progresivamente a todo el entramado del derecho humanitario que se construyó en el siglo XX. Lejos estamos de aquellos grandes principios que se gestaron en la posguerra para evitar un tercer conflicto bélico mundial: la universalidad de los derechos, la inalienabilidad del derecho humano que todos tenemos sólo por haber nacido, la presunción de inocencia, el debido proceso, el multilateralismo, el derecho humanitario... Ahora vemos como poco a poco se va normalizando la barbarie, y los sectores de derecha se van envalentonando cada vez más. Hoy hay quienes creen que matar a miles de inocentes para asesinar a un oponente político es justificado. Hoy podemos ver a sectores masivos aplaudiendo la caída del derecho internacional y del debido proceso. El cobarde ataque a Venezuela es sólo la muestra más reciente de esta barbarie global. 

Al mismo tiempo que el ultra-derechista Donald Trump y su equipo pisotean las leyes de ese país, ese régimen se auto-nombra policía del mundo, y decide nuevamente ignorar olímpicamente el derecho internacional, invadiendo a un país soberano y secuestrando a su jefe de estado.  Sin más máscaras, sin más vergüenza, una vez que se ha normalizado el fascismo del siglo XXI, Trump declara abiertamente que el objetivo de esta intervención es controlar el petróleo de Venezuela. Y así como en el fascismo la voluntad personal se impone a la ley, la voluntad del Rey Trump se impone a las leyes de ese país y a las leyes internacionales.  Ya no hay más pretensión de legalidad.

Mientras Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, condena el ataque, y las organizaciones de derechos humanos condenan el acto ilegal y unilateral, mientras los gobiernos del mundo (con excepción de otros gobiernos también fascistas como Argentina, Salvador e Israel) expresan su preocupación por este acto que viola el derecho internacional, las élites latinoamericanas y sus vergonzosas cajas de resonancia (que abundan también entre algunos sectores populares), celebran y aplauden la intervención norteamericana. Celebran el uso de la fuerza. Aplauden la violación al derecho internacional... y mientras cantan su victoria, ven cómo se desmorona el derecho humanitario y el multilateralismo... Quizá sin ser conscientes de ello, se agachan para ponerle alfombra roja al fascismo, al tiempo que ondean una banderita vergonzosa que lleva escrita la palabra "libertad" entre franjas rojas y estrellas azules. 

¡Pero Maduro es un dictador! Se oye decir a alguno por ahí. ¡Ahora sí va a haber libertad en Venezuela! Dice otro por allá. No acaban siquiera de terminar su frase, cuando Trump ya perdonó a Juan Orlando Hernández, ex-presidente hondureño, condenado por narcotráfico. Y mientras los vergonzosos sectores de la derecha popular justifican los actos antidemocráticos con el argumento de la falta de democracia, parecen ignorar que EEUU es aliado de Arabia Saudita, una de las monarquías más brutales de medio oriente, y de los Emiratos Árabes Unidos, cuya rivalidad es en gran parte causante del genocidio en Sudán. Pero eso parece no preocuparle al imperio de la democracia.  Y tampoco le preocupa que Qatar, principal aliado norteamericano en medio oriente, sea una monarquía autoritaria.  Si la supuesta falta de democracia fuera justificante para la intervención militar unilateral, entonces cualquier país podría invadir a otro sin ninguna consecuencia. Por ejemplo, Rusia podría invadir a Ucrania sin consecuencias...  ¿O qué no?

No... EEUU no es la policía del mundo. Para eso se construyeron las instituciones internacionales. Para eso están las Naciones Unidas. Para eso existe el sistema interamericano.  EEUU no tiene ninguna jurisdicción sobre ningún otro territorio más allá de sus fronteras. Pero, como si diéramos un salto al siglo XIX, Trump re-nombra la doctrina Monroe, como Doctrina Donroe (de Donald) y declara que América Latina es su área de influencia. Y siguiendo al pie de la letra los dictados del fascismo, ignora la ley de su país, miente al congreso, y pisotea el derecho internacional, imponiendo su voluntad real como ley imperial. Y a escasas horas de su ataque a Venezuela, no sólo se jacta de haber tomado el control del petroleo venezolano, sino que además, a la manera del más clásico colonialismo, declara que EEUU va a administrar Venezuela hasta que estén seguros de poner el gobierno que a ellos les agrade. ¿Qué no los pueblos tienen el derecho de autodeterminación? ¿Y si el pueblo venezolano quiere un gobierno anti-imperialista, entonces ellos tienen derecho de invadirlo y poner otro gobierno a su modo? Esta historia ya la vivimos en el siglo XX.  Pero como si estuviéramos despertando en la guerra fría, Trump advierte ese mismo día que Colombia y México podrían ser los siguientes... al final de cuentas, el fascismo dicta que los pueblos latinoamericanos son inferiores, los palestinos son inferiores, los migrantes son inferiores. Y como los narcotraficantes son sub-humanos, entonces la fórmula es fácil, sólo hay que acusar de narcotraficante a un jefe de estado, y con eso se justifica pasar por encima de la ley... así como aludir a Hamas se convirtió en justificación aparente para ignorar los derechos humanos y para cometer crímenes de lesa humanidad... así también, decir que Maduro es un criminal, que Petro produce cocaína y que en México no gobierna Claudia sino los cárteles, con eso la derecha fascista satisface la noción de que se trata de grupos de personas "inferiores" que no merecen la protección de la ley.  Se pueden invadir, se pueden matar, se pueden quemar vivos... y tristemente, muchos (incluso gente muy cercana) aplauden estás acciones y con ello ayudan a cimentar el nuevo fascismo global. Por eso ya Gramsci advertía que el fascismo sólo es posible cuando las masas, sumergidas en la ignorancia, quedan despolitizadas, fragmentadas y convencidas de la razón de su amo. No voy a mentir... son tiempos tristes y desmoralizantes... pero seguimos andando Sancho.

jueves, 18 de enero de 2024

Why we should care about Indigenous languages

Back in 1921, Edward Sapir suggested that the relationship between language and thought was more complex than we imagined. 

Indeed, we now know that language is not merely a means of communication. It is much more than that. Language is “the mold of thought.” It is the symbolic system through which we think and experience our human world. We make sense of every aspect of our human reality through concepts, which are codified in language: love, hate, success, war, life, death, friendship, motherhood, good, evil, and so on.

Each unique language constitutes a distinct way of existing in the world and carries its own distinct set of interpretations of reality. For instance, the word “love” in English, does not necessarily convey the same meaning as its equivalent in Yucatec Mayan (yaakunaj) or in Anishinaabe (zaagi'idiwin). Each of these concepts carries specific connotations that will affect the way love is experienced by that community of speakers. 

Reality itself seems to be different depending upon the language that we use to interact with it. Languages like English and Spanish have two distinct words for the verbs “to want” (querer) and “to need” (necesitar). However, in the Halq’eméylem language these seemingly different realities are expressed in one single word (stl'í)

The same is true for the Nahuatl language, in which “to want something” or “to need something” is conceptualized as one and the same reality, and thus, there is only one word for it (neki). Certainly, for the native speakers of these languages, it makes no sense to want something that you don’t need, or to need something that you don’t want. It is linguistically not possible. 

Indigenous languages share a deep connection to the land and territory. Many Indigenous languages conceptualize the natural world as a living entity that interacts with our human world in much the same way as one would interact with the sacred and the divine. In the Nahuatl language, for instance, the words for stars (sitlalin), mountains (tepetl), trees (kuawitl), and other elements of Nature are inflected in the same way as words associated with the human world. Nature is thus conceived as a living entity.

Unfortunately, this diversity of human experiences and worldviews encoded in Indigenous languages is ever more at risk of disappearing. The number of speakers of Indigenous languages is rapidly declining due to the common history of colonialism that has violently afflicted the nations of this continent. In Canada alone, the Endangered Languages Project identifies 73 different languages at risk, of which almost half are native to B.C.  

According to Statistics Canada, “the number of Indigenous people reporting an Indigenous language as the language they first learned at home in childhood continues to decline,” and those who do, are mostly over 65 years old.

This decline is a direct consequence of the colonial violence that Indigenous Nations were subjected to all throughout the continent. From Canada to the U.S. and Mexico, from Panama to Brazil, Indigenous Peoples have been and continue to be dispossessed, not only of their lands and resources, but also of their knowledge systems and cultural traditions. 

Colonial systems of forced assimilation, such as the Residential Schools in Canada, or the Indigenista education policies in Latin America, deprived entire generations of Indigenous children of their languages. These were deemed to be somehow inferior to English, French, Spanish or Portuguese, and were violently suppressed as supposed remnants of a primitive past.

The underlying assumption in our modern societies is that academic and professional knowledge should be encoded in Western languages. Indigenous children are still left with no other choice but to adopt a colonial language if they want to navigate through the formal school system. There are few, if any, schools where Indigenous children can receive instruction in their own language. Indigenous languages are still assumed to be tied to a past that is withering away. Some argue that languages should be documented before they die, assuming that they will in fact disappear.

For many Indigenous people, however, native languages are neither a remnant of the past, nor destined to succumb.

Nevertheless, the sense of urgency remains. The threat is real. 

Many Indigenous activists and other allies are indeed resisting and finding creative ways to strengthen their languages. These efforts range from the creation of language nests, cultural immersion programs, community workshops and other specialized initiatives, to larger movements towards decolonization. Nonetheless, there is still a long path towards linguistic justice and the risk of losing part of our human diversity in the process is still menacing.

Published in: https://www.straight.com/city-culture/why-you-should-care-about-indigenous-languages

lunes, 24 de diciembre de 2018

La gente ya no habla con la tierra

En la víspera de navidad, no podría pensar en mejor celebración de la vida, que una breve inmersión en el corazón de la Sierra de Zongolica.  Extrañando lo cotidiano (en el sentido de “hacer extraño”), acompaño una visita en casa de Doña Josefina, señora nahua septuagenaria, curadora y curandera (que no es lo mismo), ixtlamatki, tlapahtih,  temakixtih (“Sabia, médica y partera”).  Con kueitl negro y wipilli descolorido, en su cintura apenas se distingue un modesto ilpikatl, la pequeña figura de manos arrugadas y cabello largo y grisáceo sale de un cuarto de tablones, lámina y piso de tierra, a ver quién o quiénes llegaron a su puerta. 
- ¡Chikawatikah! (o “chatigá” con acento local), nos saluda la anciana.  A mí me reconoce inmediatamente, de hace poco más de un año cuando me hizo una limpia con huevo, yerba y otras terapias bastante conocidas en esta región.
- ¿Tikilnamiki keman oniwallah yi se xiwitl, otechpopoh?- (“Recuerda cuando vine hace un año a que me limpiara”) Le pregunto en algún momento. 
-Kema- (“Sí”)  Sonríe.  –Otikwalikaya momanga- (Traías tu manga de lana).  En efecto, vestía yo en aquella ocasión una tilma de lana que compré a una señora de Tlaquilpa, en la zona fría.  No lo recordaba.  Me sorprende la lucidez y profunda memoria de nuestra anfitriona.
Entre humo de tlekuilli (fogón tradicional mesoamericano) y aroma a café de olla, transcurre la plática en náhuatl sobre los usos médicos de la fauna y la flora local.  El tzopilotl (zopilote) se usa para curar el tlatlaxismihmikilistli (tosferina). ¡Pero cuesta para agarrar uno!  También se puede curar con el chupamirto (colibrí). Se le saca su corazón y se come. 
-Pero no ihkin, owi para tikonanas se- (Pero también es difícil agarrar uno).  Pienso en voz alta.
-Tikkuitis ika’n charpe- (Lo agarras con una resortera). Me dice despreocupada, simulando con las manos el gesto de tirar con este instrumento.
-Mawkayotl mopahtia ika tonalxiwitl- (El espanto se cura con la yerba de nombre “tonalxiwitl”), nos explica.  Se le unta a la persona en el cuerpo.
Con un poco de nerviosismo por mi acento de náhuatl urbano y de pinotl masewalizado, le comento tímidamente que en otros lados he escuchado que es necesario buscar el lugar en donde se espantó la persona afectada.
-¡Kema! Noihki- (“Sí, también”), me responde imediatamente. Nos explica que cuando el espanto es muy fuerte, se tiene que ir a buscar el “tonal” de la persona en la tierra en donde sucedió el espanto.  Se busca el lugar, se le ponen flores (“moxochitlalia”) a “tlaltikpak” (la tierra) y se le pide que regrese el tonal de la persona.  ¡Sí, se habla con la tierra! 
- Tiktlapowia tlaltikpak- ("Le hablas a la tierra").
Le pregunto con asombro si se le habla directamente a tlaltikpak, esperando que mi interés visiblemente proyectado la incite a contarme un poco más de este tema.  Al final del día, lo que me trajo aquí es mi interés por indagar un poco más sobre las manifestaciones cotidianas del concepto de dualidad en la cosmovisión nahua moderna.
- Kema, tikintlapowia Tlalokan Tata iwan Tlalokan Nana- (“Sí, se les habla al señor y la señora del Tlalokan”).  Me explica que ellos (los dos) son los que cuidan la tierra.  Viven en la tierra (y señala al piso mientras me explica).  Aunque, también me llama la atención que su relato se refiere más al “tata” y sólo en una ocasión hace mención de “nana”.  Extraña dualidad trunca, en donde parece cobrar preeminencia la figura masculina.
Si no se le habla a la tierra, entonces la cosecha no es buena.  Un día, relata la anciana, su madre vio cómo una gran plaga destruía la cosecha, pero en ese instante salió de la tierra un señor ya anciano, y se llevó la plaga.  Era “Tlalokan Tata”, nos dice: -ihkon onechillih nomaman- (“así me contó mi mamá”).  Nuevamente, parece haber desaparecido la figura femenina, al menos en el plano de lo sagrado. ¿Será sólo el subproducto de la creciente influencia de la gama de versiones del cristianismo y su mirada androcéntrica, que han penetrado en la región? ¿O será que me estoy inventando una supuesta “dualidad” proyectada en lo que yo quiero construir como “nahua”? Al final de cuentas la cultura también es un texto, cuya interpretación depende de quién la está leyendo. Lo que es cierto es que lejos aparece aquí esa noción de “tierra madre” adjudicada por la mirada externa a los nahuas, pero cuyo origen sospecho tiene más de occidental que de mesoamericano. Después de todo, la asociación de la tierra con lo femenino remite más a Gaia o Gea que a Tlalteuktli (señor de la tierra), que en todo caso aparecería como binomio junto con Koatlikue, o en este caso con Tlal-o(h)kan (“tierra”-“dualidad”) “tata” y “nana”.  Aunque, nuevamente, es posible que sólo esté inscribiendo en lo “nahua” mi propia relación con el sentido de lo que yo quiero interpretar (construir) de lo mesoamericano.  Es posible que me esté atorando en el pasado.  Al final del día, la construcción que los nahuas hacen de su mundo no puede obviar los más de 500 años de colonización y de occidentalización. No puedo evitar un sentimiento de nostalgia al no encontrar lo femenino en la tierra.  “Nostalgia imperialista” diría Renato Rosaldo.  Yo hablo desde mi sagrado occidente, con mi carro estacionado, mi nahuañol y mi machismo intrínseco, lamentando la difuminación de lo dual y la pre-eminencia de lo masculino en el relato sobre la tierra de una anciana curandera.
- Axan ayakmo ihkon kichiwah- (“Hoy ya no lo hacen así”), se acrecienta mi nostalgia mientras continúa su relato la anciana.  La gente ya no habla con la tierra. Ya no le ponen flores al señor y la señora del Tlalokan, ni les piden que regresen el “tonal” del enfermo de espanto.  Y es que hoy la gente ya no pierde su “tonal”.  Hoy ya hay médicos.  Ahora la gente se enferma de virus y bacterias.  Hoy la gente toma CocaCola y muere de diabetes.  Aunque ahora con sólo un par de pastillas pueden curarse, y si no se curan, al menos pueden satisfacer su sed de modernidad.  (Es fácil ironizar desde mi propia sed de tradición, parada cómodamente en mi modernidad asumida).
Aún así, todavía hoy, muchas mujeres siguen buscando a Doña Josefina para que acompañe sus embarazos.  ¡Menos mal que siguen llegando nuevos niños al mundo nahua!
- ¿Tikinpalewia siwameh tlakonewihtokeh? (“¿Ayuda a las mujeres embarazadas?”)
- ¡Kema!- (“Sí”). Mientras platica, nuestra anfitriona busca algo entre los rincones del pequeño cuarto de tres por tres metros. Finalmente encuentra una libreta.  Extiende su mano morena y delgada, y nos enseña una lista con diez nombres de mujeres.  Son las señoras que tiene programado visitar en esta y la siguiente semana.  Diríamos en lenguaje occidental que se trata de “sus pacientes”.  ¡Bastante asombroso para quien había condenado al pasado a la medicina mal llamada “tradicional”!
Y así, seguimos la plática cuando de pronto, por las rendijas de la pared entre un tablón y otro, se ve la silueta de otra señora que llega a buscar a Doña Josefina.  También de kueitl y wipilli, se asoma al cuarto y anuncia su llegada.
- ¡Chikawatikah! –.
Sale la anciana a recibirla, y después de saludar e intercambiar un par de comentarios, deja toda pretensión de solemnidad y vacila señalando a mi carro:
- Xikitta yeh nokoche onechkowilihkeh – (“Mira, ese es mi carro nuevo, el que me compraron”).  Y se sueltan ambas a las carcajadas.  Otra vez mi espíritu de antropólogo a la Indiana Jones se escapa por la puerta de atrás.  Las dos señoras siguen platicando y pasan a la parte posterior del kalli donde estamos sentados.  Doña Josefina le despacha unas yerbas y pronto se despide la visitante. Nos volvemos a quedar en el cuarto y al cabo de un rato, también nosotros nos despedimos. - Ma tiwiah – Anunciamos, mientras nos dirigimos al coche.
- Techtlaneti mokoche tehwatzin- (“Me presta su carro señora”) me aventuro a bromear, siguiendo el código que observé unos minutos antes.
- Kema, nimitztlanetis- (“Sí, te lo presto”) me contesta y se suelta nuevamente a reir.
Y así, entre carcajadas y un esqueje de “Yerbamuestra” para llevar, nos despedimos de Doña Josefina, para ir a visitar a su hermana Luisa, quien nos platicó de la relación entre hombres y mujeres. Pero ese relato ya será para después de navidad… 




lunes, 29 de octubre de 2018

A propósito de la consulta nacional...

No entiendo todavía el sentido de celebrar una supuesta victoria en la consulta nacional sobre el NAICM. Sí, no se va a llevar a cabo el proyecto en Texcoco. ¡Excelente compas! Eso está muy chido. De verdad, qué chido que no se va a hacer... pero el enfoque es bastante equivocado y riesgoso, y si no se mantiene una perspectiva suficientemente crítica, este será el modus operandi del despojo en esta nueva modalidad de gobierno. Lo que tendríamos que estar haciendo en lugar de saltar y bailar de alegría es preguntarnos: 

1) ¿Por qué se puso a consulta "nacional" algo que tendría que ser consultado sólo a los pueblos de Texcoco? ¿Quién tiene que decidir sobre su territorio, el pueblo que habita en el territorio o toda la nación? ¿Yo por qué tendría que estar decidiendo sobre el territorio de Texcoco? Si se legitima este proceso, se abre la puerta para el despojo democrático. Vamos, consultemos a toda la nación si quieren que se haga la hidroeléctrica, el proyecto minero, o el parque eólico en una u otra comunidad. Y si toda la comunidad decide que no la quiere, pero la "nación" dice que si, entonces va el despojo. Según el derecho de autodeterminación de los pueblos, nadie más que el pueblo mismo puede decidir sobre su propio destino. Sólo el pueblo indígena en cuestión debe tomar las decisiones sobre su propio territorio. Yo no puedo ni debo ser parte de las decisiones que afecten el territorio de otros. Es como si aquí en México se abrieran casillas para votar sobre el tema de Catalunya. Cuidado porque aquí el apellido "nacional" en la "consulta nacional" cambia drásticamente el sentido del proceso. En España les preguntan a los no catalanes sobre el destino de Catalunya, e invalidan un proceso democrático de los Catalanes para los Catalanes. No... no se le puede preguntar a TODOS sobre el destino de UNOS. El proceso debería ser preguntarle sólo a esos UNOS sobre el destino de ellos mismos. 

 2) En la "consulta nacional" se le pregunta a todo México, el territorio de quién se va a destruir, el de Texcoco o el de Santa Lucía. Gana el de Santa Lucía y todos contentos. ¿Y no serían los habitantes de Santa Lucía quienes tendrían también que decidir si quieren o no ese proyecto? ¿O les vamos a destruir su espacio porque democráticamente decidimos aventar el despojo hacia ese pueblo? El efecto de este proceso es que se desvía la mirada de los intereses empresariales y desarrollistas, y se busca confrontar a dos pueblos... Los de un territorio contra los de otro territorio. Y nosotros celebrando porque ganó uno sobre el otro. El punto no es a quién despojamos... El punto es que nadie debe ser despojado. No puede haber un proyecto de "desarrollo" si no es con el consentimiento del pueblo que habita ese territorio (llámese Texcoco, Santa Lucía, etc.) 

3) La noción de "consulta" sigue dejando el poder de decisión en el Estado. A los pueblos no se les deja el poder de decisión. En este caso ni siquiera fue a los "pueblos". En este caso se utilizó la noción reducida y burguesa de ciudadanos individualizados y subsumidos a un Estado. No obstante, aun en términos abstractos, la noción de "consulta" no reconoce el derecho de autodeterminación. Cuando alguien "consulta", te pide información que puede o no influir en su decisión, pero la decisión sigue estando de un lado nada más. En Canadá, por ejemplo, en la Columbia Británica, se ha logrado ir más allá de la noción de "consulta", en tanto que se reconoce que la potestad es compartida, es decir la decisión tiene que ser tomada no solo por el Estado, sino por el Estado y por los pueblos indígenas de manera conjunta. No sólo se les "consulta", sino que ellos "deciden", que no es lo mismo. 

4) Hay una burda reducción acrítica del análisis por parte de un sector que parece apoyar acríticamente a MORENA, con el argumento de "estás con nosotros o en contra". La realidad es más compleja. Sí, la derecha está atacando la noción de "consulta" desde una posición elitista, tecnocrática y antidemocrática. Pero también hay quien puede usar y defender la noción de "consulta nacional", justo para avanzar con los proyectos de desarrollo extractivista. Y también hay una crítica legítima a la "consulta nacional" desde una visión de democracia popular. No obstante, cuando alguien expresa la crítica, la respuesta de algunos simpatizantes de MORENA es "te acostumbraste a estar años sin que tu gobierno te consultara". Es increíble el nivel de reducción y falta de análisis. Este será el tono del próximo gobierno. Aguas compas...

lunes, 12 de septiembre de 2016

A propósito de la familia

Miles de mexicanos y mexicanas se lanzaron a las calles ayer, sumándose a la "Marcha por la Familia", prestos a condenar a las familias homosexuales, homoparentales y lesbomaternales.  Con una mezcla de tristeza, coraje y miedo, escribo estas líneas para tratar de darle algo de sentido a esto que parece un sinsentido.

¡El mundo al revés!  Una expresión de odio se enmascara en un discurso de amor. La intolerancia y el rechazo a la familia se disfraza de defensa de la familia.  Enarbolando la bandera de una supuesta "familia natural", la buena sociedad sale a las calles a condenar toda forma familiar que no se ajuste a sus dictados religiosos.

La familia es la base de la sociedad, se les escucha decir.  Yo me pregunto, ¿qué tipo de familia? ¿Las familias conformadas por padres solteros? ¿Las familias de madres solteras? ¿Las familias conformados por un hombre y una mujer sin hijos? ¿Las familias conformadas por abuelos y nietos? ¿Las familias conformadas por dos hombres sin hijos? ¿Las familias conformadas por dos mujeres sin hijos? ¿Las familias conformadas por dos padres y un hijo? ¿Las familias extendidas?

La familia ha adoptado una gran diversidad de formas a lo largo de la historia de la humanidad. Baste recordar a los griegos en la antigüedad, para quienes la homosexualidad era la norma. Los hombres, además de su esposa, tenían un amante del mismo sexo, lo cual no sólo era visto con normalidad, sino que era esperado en la conformación de una familia.  Veamos también a las familias tribales, en las que no había una relación privada entre padre y madre biológica y el niño, pues los niños eran considerados los hijos de toda la tribu.

Estos y tantos más ejemplos son suficientes para desechar el argumento de una supuesta forma "natural" de la familia.  No obstante, las masas que salieron a marchar, acríticas y manipulables, enarbolaban sin fundamento alguno la idea de lo "natural" para con ello condenar a los diferentes.

Es aquí donde me entra un poco de miedo.  Esto que vivimos hoy es muy parecido a la demagogia que sirvió de base para la entrada del fascismo en la Europa de mediados del siglo XX.  Ahí también, un Adolfo Hitler, aludía a lo natural, a la familia natural, blanca, aria, heterosexual. Y fue con ese discurso que logró enviar a la cámara de gas a homosexuales, lesbianas, judíos, negros y otros tantos que no se ajustaban a su concepto de lo "natural".  En los EEUU, el Ku Kux Klan también argumentaba la supuesta "ley natural" para cometer actos de odio y violencia racial.  Muchos negros, hispanos y homosexuales han sido asesinados por este grupo al no ajustarse a lo que ellos definieron como "natural".

Es verdaderamente peligroso cuando alguien habla de una supuesta "ley natural" para justificar posturas ideológicas muy específicas, pues con ello pretende justificar cualquier tipo de agresión en contra de quien se le consigna como "antinatural".  Todos aquellos que enarbolan este concepto de "familia natural", habría que preguntarles: ¿quién define lo que es natural y lo que es antinatural?  ¿Quién tiene la potestad para hablar por la naturaleza?

Este discurso que está cobrando fuerza, es producto de la manipulación de los grupos de poder en la ultraderecha, quienes buscan imponer como ley jurídica, algo que es producto de una ideología conservadora.  ¡Vaya retroceso histórico!  Tanto que ha costado la lucha por los derechos humanos, por la no discriminación, y hoy, con la mano en la cintura, vienen los representantes de la versión mexicana del Ku Klux Klan a querer regresar a una época de odio y xenofobia.

Vale la pena revisar el artículo 1 constitucional que explícitamente prohibe la discriminación por motivos de orientación sexual. La misma Constitución en su artículo 4 protege a la familia como un derecho de todos los hombres y mujeres.  ¡Qué gran violación a los derechos humanos de los homosexuales si se les impide la protección del artículo 4, sólo por su preferencia sexual!

Pero esto no sólo lo digo yo, lo dice también la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).  Afortunadamente, existen ya numerosas tesis jurisprudenciales en las que el máximo tribunal en México se pronuncia a favor del matrimonio igualitario.  Según la jurisprudencia 85/2015, la definición legal del matrimonio como una institución entre un hombre y una mujer, "vulnera los principios de igualdad y no discriminación contenidos en el artículo 1o. de la Constitución al excluir injustificadamente a las parejas del mismo sexo de dicha institución".  Esta misma jurisprudencia establece claramente que en términos legales no existe tal "familia natural", y que lo que la Constitución protege en su artículo 4o. es "la familia como realidad social, es decir, todas las formas y manifestaciones de familia que existen en la sociedad, entre las que se encuentran las homoparentales conformadas por padres del mismo sexo con hijos (biológicos o adoptivos) o sin ellos".

¡Efectivamente! La familia es una realidad social, es un constructo histórico, es algo que existe en sus diversas manifestaciones, y no puede reducirse a un "modelo ideal" que sólo existe en los discursos mojigatos del clero y los sectores de ultraderecha en la iglesia católica.  La familia es algo real, no algo imaginario. ¡Y por supuesto que existen familias formadas por parejas homosexuales! Pretender negarles el matrimonio es negar algo que es una realidad, y con ello negar derechos consagrados.

La tesis jurisprudencial 86/2015 establece claramente que "las normas civiles que impiden a las parejas del mismo sexo el acceso a la institución matrimonial producen una doble discriminación, pues no sólo se les priva a las parejas homosexuales de los beneficios expresivos que comporta el matrimonio, sino también de los materiales; exclusión que pudiera incluso llegar a afectar a sus hijos al colocarlos en un plano de desventaja respecto de los hijos de parejas heterosexuales".

Pero... ¿Y el derecho de los niños? Gritan inmediatamente los representantes de la "buena sociedad" católica.  ¡Si los niños son adoptados por parejas homosexuales se estaría violando sus derechos!  ¿No es así?

La respuesta obligada es una nueva pregunta.  ¿Exactamente qué derechos de la niñez se estarían violando?  El mismo artículo 4o. constitucional establece claramente que "los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral." ¿Qué parte de estos derechos se viola cuando una pareja homosexual adopta un niño o una niña?  En todo caso, estos derechos son violados cuando un padre, madre o tutor (homosexual o heterosexual) ejerce violencia contra sus hijos, o no les provee una buena alimentación, una buena educación, una buena salud.  ¿Qué decir de la gran cantidad de niños que viven en familias disfuncionales de padres heterosexuales, que viven en situación de violencia y en condiciones precarias? ¿Por qué los representantes de la "buena sociedad" no dicen nada al respecto? ¿Por qué los "defensores de la familia" no salieron a marchar cuando se destaparon los numerosos casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes en contra de niños indefensos?

¿Cuál es entonces el gran daño que se hace a los niños al ser adoptados por parejas homosexuales?  ¿Se les genera un daño psicológico? A la fecha no existe un sólo estudio válido que permita sostener que existe tal daño.  Por el contrario, existen numerosos estudios que demuestran que no hay diferencia en la crianza de un niño por padres homosexuales o padres heterosexuales.  La Asociación Americana de Psicología concluyó en el 2004, que "la creencia de que los adultos gays o lesbianas no pueden ser padres competentes no tiene base empírica. No se han encontrado diferencias significativas entre mujeres lesbianas y heterosexuales en la manera de criar a los hijos. Se ha encontrado que los miembros de parejas gays y lesbianas con hijos se reparten igualitariamente la atención a los niños y están satisfechos con sus relaciones de pareja. Los resultados de algunos estudios sugieren que las habilidades de crianza de los padres gays y las madres lesbianas pueden ser superiores a las de los padres heterosexuales. No hay base científica para concluir que los padres gays y las madres lesbianas puedan no ser padres competentes debido a su orientación sexual. Por el contrario, los resultados de la investigación sugieren que los padres gays y lesbianas tienen tanta probabilidad como los padres heterosexuales de proporcionar ambientes sanos y protectores para sus hijos."

¿Entonces? Si la orientación sexual de los padres no dice nada sobre sus posibilidades de crear ambientes sanos para la crianza, y para el ejercicio del derecho de los niños a la salud, alimentación, educación y desarrollo integral; Si los estudios han comprobado que no sólo no existe daño en los niños que son criados por parejas homosexuales, sino que las habilidades de crianza de los padres y madres homosexuales podrían ser superiores a la de los padres heterosexuales; Entonces, ¿cuál es el argumento que justifique una oposición a la adopción de niños por parte de parejas homosexuales?

¿Es que los niños criados por homosexuales se van a volver también homosexuales?  Y si los niños crecieran y optaran por la homosexualidad... ¿esto sería algo malo?  ¿Qué no establecimos ya que la homosexualidad no es algo malo?  ¿Qué no está prohibida la discriminación en la Constitución? ¿Decir que una identidad sexual es buena y otra es mala no es una expresión de discriminación?

¡No! No tiene nada de malo ser homosexual.  No es un daño, no es una enfermedad, no es síntoma de inestabilidad psicológica o emocional. ¿Entonces cuál es el problema con que un niño opte por esta identidad sexual?

Pues bien, aun admitiendo que no hay nada malo en que un niño crezca y opte por la homosexualidad, es necesario decir que esto ni siquiera es así. Es decir, no hay ninguna razón por la que un niño criado por homosexuales tenga más o menos probabilidades de ser homosexual.  La orientación sexual de los padres o madres no define la orientación sexual de los hijos o hijas.  La orientación sexual no es algo que "se pega".  La orientación sexual es una condición o una decisión individual.  En todo caso, los niños que crecen en familias igualitarias, sin prejuicios de ningún tipo, serían más libres para explorar su propia identidad. Por el contrario, es muy común ver en familias de padres heterosexuales con fuertes prejuicios, niños que crecen reprimidos y sí, con altos grados de estrés psicológico y emocional por no poder vivir y expresar libremente su individualidad y sus preferencias sexuales.

Es claro que el discurso sobre esa supuesta "familia natural" se reduce a un mero exabrupto de los sectores más conservadores de la iglesia católica. Es obvio que se trata de un exabrupto sin fundamentos legales, científicos o históricos.  Es un movimiento retrógrada que busca imponer una visión religiosa a la sociedad, pasando por encima del Estado de Derecho y del Estado Laico.

Esto no sería merecedor más que de una mirada de desaprobación, si no fuera por el gran número de personas que han caído en este discurso manipulado.  Este sector de ultraderecha ha azuzado los miedos y las inseguridades de la "buena sociedad", canalizándolos en contra de un sector de la población que no se ajusta a sus modelos conservadores.  El resultado es un discurso de odio que parece tener eco en una gran parte de la población.  Sin duda, se trata de una fórmula muy peligrosa.

Apelo pues a la consciencia histórica y espero que no sea este indicio de una nueva entrada a la época del oscurantismo.

Dejemos ya los discursos de odio, xenofobia y rechazo a la diferencia.  Es hora de empezar a actuar desde el amor y la aceptación.



jueves, 17 de enero de 2013

El dilema de la policía comunitaria de Guerrero



El dilema de la policía comunitaria de Guerrero

A sólo una semana de iniciado el año, apareció en diferentes medios una extraña noticia en torno a una balacera ocurrida en Ayutla entre la “policía comunitaria” de Guerrero y un grupo de presuntos secuestradores, en el que resultó muerto un individuo de nombre Cutberto Luna Chávez.  Los policías comunitarios habían colocado retenes en las entradas de Ayutla como respuesta al secuestro del comisario de Rancho Nuevo, Eusebio Alvarado García, quien había sido levantado en días anteriores. Según los “policías comunitarios”, Luna Chávez se resistió a la revisión y agredió a los comunitarios con un arma de fuego por lo que éstos repelieron el ataque abatiendo al agresor. Entre pedazos de información incompleta y contradictoria, se supo que el comisario Alvarado García fue liberado poco después, mientras que los retenes de la policía comunitaria siguieron operando en búsqueda de los delincuentes. En menos de una semana, ya habían sido detenidos aproximadamente 40 personas.
            Para quien haya seguido mínimamente el proceso organizativo del Sistema de Seguridad y Justicia Comunitaria de la Montaña-Costa Chica de Guerrero, los hechos reportados no dejaban de ser por demás extraños, ya que contrastaban visiblemente con el modus operandi de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias - Policía Comunitaria (CRAC-PC). Era la primera vez que se reportaban operativos de policías comunitarios encapuchados con pasamontañas y paliacates, así como toques de queda y suspensión de actividades escolares.  Tampoco se había conocido de personas abatidas en retenes de la CRAC-PC. Además, el elocuente discurso en torno al proceso de “reeducación” de los infractores parecía haber sido sustituido por un mucho menos elaborado y más reactivo discurso en torno al principio de “ojo  por ojo, diente por diente”.
            Días después se supo que los civiles armados y encapuchados que pusieron los retenes no eran parte de la estructura de la CRAC-PC. Se habló de un levantamiento armado espontaneo por parte de los pobladores de Ayutla, quienes hartos de sufrir los estragos de la delincuencia organizada habrían decidido organizarse de manera autónoma para defenderse, expresando así en los hechos una profunda crítica al Estado. ¿Pero es este el caso? ¿Estos operativos realmente son manifestación de una verdadera voluntad de autodefensa popular con arraigo profundo en las comunidades de la Costa Chica, como sugieren muchas de las reacciones mediáticas que se han suscitado en los últimos días? ¿Significa esto que está propagándose el ejemplo de la CRAC-PC en la región, fortaleciendo así este proceso comunitario?
Si se trata efectivamente de un proceso popular, no puede más que llamar la atención que el gobernador Aguirre Rivero, lejos de responder como ha hecho con otros movimientos populares en Guerrero (con actos represivos y calumnias), reconoció la labor de los “comunitarios”[1] y se dispuso inmediatamente a entregar despensas a las comunidades en cuestión[2], además de declarar públicamente su intención de apoyarlos con uniformes, radios, e incluso con salarios[3]. No quiere decir esto que deba desestimarse una respuesta favorable del gobierno a los movimientos sociales.  Sin embargo, no se necesita ser muy perspicaz para sospechar de un trato diferencial frente a un contexto de represión generalizada. Después de todos los obstáculos por los que ha tenido que pasar la CRAC-PC durante más de diecisiete años, y aun así no ser todavía plenamente reconocida; después de las constantes agresiones gubernamentales a la estructura comunitaria que han resultado en órdenes de aprehensión y detenciones arbitrarias contra policías y coordinadores comunitarios; después de que el gobernador tardó más de un año para conceder una audiencia a la CRAC-PC, y cuyos acuerdos fueron completamente incumplidos, ¿cómo no ha de resultar extraño que en menos de cinco días de haberse instalado los retenes civiles en Ayutla, el gobernador no sólo visitó a los civiles alzados[4] sino que parece haberse convertido en ferviente admirador y defensor de las maravillas de la seguridad comunitaria?  ¿Cómo no ha de ser también extraño que mientras la CRAC-PC ha sido en gran parte invisibilizada por los grandes medios de comunicación, Joaquín López Doriga concediera un espacio en su noticiero para hablar de cómo los pobladores de la región apoyan a la “policía comunitaria” de Ayutla? ¿Será que el “alzamiento popular” no es realmente tan “popular” como se ha afirmado?
El 7 de enero, el consejero de la CRAC-PC de Ayutla, Arturo Campos, declaró que quienes están detrás de los operativos son miembros de la UPOEG. Dijo que se trata efectivamente de pobladores “de algunas comunidades del municipio de Ayutla, pero que no pertenecen a la CRAC, y otros que provienen de poblados del municipio vecino de Tecoanapa, dirigidos por Bruno Plácido Valerio, dirigente de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG)”[5]. Como se recordará, el 25 de noviembre en el contexto del 17 aniversario de la CRAC-PC, se hizo pública la incorporación de 27 comunidades de Ayutla a la estructura comunitaria. Sin embargo, un mes después, el 22 de diciembre, en una asamblea en la comunidad de la Concordia se incorporaron oficialmente únicamente 23 de estas comunidades, formando así la CRAC-PC de Ayutla, cuya Casa de Justicia se instaló en la comunidad mixteca de “El Paraíso”.  En esa ocasión los medios reportaron una ruptura al interior de la policía comunitaria de Ayutla, ya que las cuatro comunidades que no fueron ratificadas habían formado su propia estructura de seguridad bajo la dirección de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG). 
Dicha ruptura parece responder a dos visiones diferentes en cuanto a la relación que deben tener las comunidades y sus estructuras comunitarias con el Estado. La UPOEG se ha caracterizado por promover una relación más cercana a las instituciones del Estado, mientras que la CRAC-PC ha mantenido, al menos discursivamente, un claro distanciamiento con el gobierno. Vale la pena mencionar que mientras la CRAC-PC ha hecho explícito dicho distanciamiento con el Estado, el principal dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio buscó incluso una diputación federal por la vía plurinominal en las pasadas elecciones, la cual por cierto fue ignorada por las cúpulas del PRD, quienes decidieron llenar su lista plurinominal de militantes perredistas cercanos a la corriente de Nueva Izquierda (“los Chuchos”).  La UPOEG ha expresado públicamente su aprobación a la participación de las instituciones de seguridad oficiales en actividades de coordinación con la policía comunitaria. Como ejemplo, baste ver las acciones de esta organización en los días inmediatamente posteriores a la implementación de los retenes civiles, cuando Plácido Valerio se reunió con diferentes instancias del gobierno del estado[6], incluyendo el gobernador Ángel Aguirre y el secretario de Gobierno, Humberto Salgado Gómez, para negociar la participación de la policía estatal en los operativos, aunque después, el mismo Plácido denunció que la policía estatal “sólo tiene interés por los presuntos delincuentes detenidos desde que se instalaron los retenes, por lo que advirtió que podrían romper el diálogo que acordaron con el gobierno estatal”[7].
            A juzgar por la facilidad con la que los dirigentes de la UPOEG han logrado dialogar con el Estado, parece ser que el gobierno de Ángel Aguirre le ha otorgado a este organismo el papel de interlocutor conveniente, ya que puede así erigirse como defensor de las causas sociales, haciendo alarde de su voluntad para escuchar a los movimientos sociales.  Por su parte, la UPOEG y su dirigente Plácido Valerio, parecen  complacidos ostentándose como voceros de los pueblos armados de Ayutla. Por supuesto, no se puede menospreciar el hecho de que los habitantes de las comunidades de la región, efectivamente están cansados de la inseguridad y de la negligencia del Estado, el cual no ha podido garantizar la seguridad de la población. Las causas profundas que dan pie a que las comunidades construyan policías comunitarias son realmente legítimas. Es loable el coraje de los campesinos, indígenas y demás pobladores que llevados al punto de hartazgo, participan en procesos de auto-organización en materia de seguridad y autodefensa. Sin embargo, los operativos de los últimos días son cuestionables no sólo por la manera en que quienes aparecen al frente han coqueteado de manera peligrosa con el Estado, sino porque incluso su accionar ha dejado serias dudas con respecto a su apego a los principios sociales y humanitarios que han caracterizado la impartición de justicia comunitaria.
En un artículo publicado el 10 de enero de 2013 en el periódico La Noticia, Arnulfo García Mendoza, abogado de los familiares de Cutberto Luna Sánchez (quien fuera abatido por los civiles encapuchados) denunció los abusos en los que están incurriendo los civiles armados de Ayutla, ya que según lo que reporta dicho periódico, Luna Sánchez de oficio taxista no iba armado y nunca agredió a los “comunitarios”, sino que fue abatido “por la espalda y que el taxista fue rematado por miembros de la comunitaria con 2 balazos de escopeta en la cabeza”.  Además afirmó que “quien iba al mando de ese grupo (que) le dio muerte al taxista, es el ‘comandante’ Ernesto Gallardo Grande, originario del Mezón, municipio de Tecoanapa, quien  ya lo había detenido de manera arbitraria el pasado 9 de diciembre en la Población de Tutepec, cuando había acudido en su auto taxi a comprar un becerro para los  quince años de una de sus sobrinas”[8]. Cabe destacar que Valentín Hernández, asesor jurídico de la CRAC-PC acusó en diciembre de 2012 a Gallardo Grande, miembro de la UPOEG, de “autonombrarse comandante estatal durante los trabajos preparatorios de la incorporación de los pueblos mixtecos, y desde esa trinchera crear un grupo adversario de policías comunitarios”, además de afirmar que éste “desarrolló trabajo en comunidades con principios distintos al reglamento de la Coordinadora como comandante estatal, cargo que no existe en el reglamento de la Policía Comunitaria” [9].
En aquella ocasión, Arturo Campos, quien fuera elegido el 22 de diciembre de 2012 consejero de la CRAC-PC en Ayutla, “acusó a los miembros de la UPOEG de servir al gobierno y de infiltrarse entre la CRAC para dividirla”, aunque días después, Bruno Plácido negó las acusaciones, diciendo que la UPOEG no tiene intención de dividir a las comunidades: “nos veríamos muy mal si dividiéramos a nuestras comunidades, nuestro papel no es confrontar, ni dividir, es conjuntar. No somos un grupo de choque”[10]. No obstante, a la luz de los recientes acontecimientos, la UPOEG y la CRAC-PC han ventilado sus diferencias[11].
Como se puede ver, resulta cada vez más evidente que hay dos proyectos diferentes en cuanto a los procesos comunitarios de procuración de justicia en la Costa Chica de Guerrero. Por un lado está el de la UPOEG, cuya postura política es de negociación y conciliación con el Estado, y cuyos militantes además han demostrado en los hechos que su acción no sólo no se apega a los principios de justicia comunitaria que han sido motivo de orgullo para los pueblos de la región, sino que además parecen actuar a partir de códigos simbólicos no muy diferentes de los que caracterizan el habitus de la delincuencia organizada, lo cual se hace evidente en las afirmaciones de los “comunitarios” de la UPOEG: “por cada uno que levanten, vamos por 10 de ellos”[12], “ojo por ojo”[13], o “el que la deba que la pague”[14].  Este proyecto, dicho sea de paso, es el que cuenta con el visto bueno del Estado, e incluso está por ser regulado bajo el esquema hegemónico de procuración de justicia[15].
Por otro lado, lejos del principio de “el que la deba que la pague”, está el ya histórico proyecto de seguridad y justicia comunitaria que representa la CRAC-PC, el cual explícitamente busca ser un sistema no punitivo, cuyo interés no es el “castigo” a los infractores, sino la reeducación de quienes cometen infracciones. Este proyecto, que ha tenido que recorrer un largo y difícil camino en su búsqueda de justicia y bienestar, no sólo se ha centrado en el tema de la seguridad, sino que además ha ido construyendo un sistema bien estructurado de impartición alternativa de justicia, y de construcción de comunidad incluso en temas como la salud, la educación, la comunicación, y recientemente, la defensa del territorio frente a las mineras transnacionales.
No obstante, aunque las dos posturas se han ido aclarando en los últimos meses, la misma CRAC-PC está lejos de ser un proyecto homogéneo, exento de disensos y contradicciones, ya que al interior de esta se disputan posturas políticas muy diversas.  Hay que tomar en cuenta que actualmente el mismo Bruno Plácido es también consejero de la CRAC-PC. Debido a la naturaleza misma de este proyecto no existe un solo actor político que controle todo el proceso. Por el contrario, el sistema comunitario es verdaderamente heterogéneo; está ligado a procesos realmente populares, por lo que pueden encontrarse tanto grupos que defienden intensamente su autonomía, como otros que quieren abrir la puerta a la influencia gubernamental; hay algunos grupos cercanos al Congreso Nacional Indígena, otros no tan cercanos; hay algunos más politizados que otros; otros que luchan abnegadamente por su pueblo, y otros más que sólo buscan intereses personales. 
Tomando en cuenta el comunicado oficial de la CRAC-PC, firmado por dieciséis coordinadores, fechado el 13 de enero de 2013, en donde se deslindan de la UPOEG y denuncian “la postura engañosa y de mala fe” con que esta organización se ha manejado y aclaran que el modo en que se han conducido los “comunitarios” de la UPOEG “no es propio de nuestra forma de actuar”, parece ser que la postura mayoritaria al interior de la CRAC-PC es la de mantenerse independientes y autónomos.  En ese mismo comunicado, la CRAC-PC denuncia “el afán de los dirigentes de la UPOEG  de hacerse de los principales cargos en la CRAC para encaminar el trabajo de nuestra institución comunitaria hacia los intereses del Gobierno del Estado”[16].
Si bien este tajante deslinde hace ver que la balanza, al interior de la CRAC-PC, está inclinada hacia la defensa de la independencia y la autonomía del proceso, así como hacia la clara denuncia de los “intereses del Gobierno del Estado”, también es cierto que el peligro está latente, ya que los grupos que buscan llevar a la CRAC-PC hacia una creciente coordinación con el gobierno siguen dando la lucha. Un eventual acercamiento al Estado y la subsecuente aceptación de sus instituciones de impartición de justicia oficiales serían mortales para el proceso. No se puede olvidar que el proyecto de la policía comunitaria no es, como han querido ver algunos, una mera desconcentración administrativa de las tareas de impartición de seguridad y justicia, cuya existencia aligera las responsabilidades de la administración pública, descargándolas en una nueva escala de gobierno “comunitario”. La fuerza del proyecto comunitario, de la CRAC-PC, estriba precisamente en que esta representa un proyecto alternativo, algo diferente al Estado, una alternativa posible frente a la actual crisis del poder; se trata precisamente de un ejercicio de poder no heterónomo cimentado en principios fundamentalmente opuestos a los del Estado. Lo que ha permitido a la CRAC-PC sobrevivir y fortalecerse por diecisiete años es precisamente la manera en que han reconstruido desde el fondo el concepto mismo de justicia, pasando de un esquema punitivo a un esquema de reeducación y reparación, construyendo en los hechos una utopía realizable.
El rumbo que tome hoy el proceso comunitario es determinante, pues lo que hoy está en juego no es solamente el interés de uno o dos grupos políticos regionales.  Lo que está en juego es mucho más profundo, pues se trata precisamente de uno de los territorios más codiciados por las mineras transnacionales, para las cuales la CRAC-PC es el principal obstáculo que impide la explotación desmedida de los recursos.  Siendo tan grandes los intereses que se juegan, es evidente que el Estado hará lo posible por destruir, cooptar o desestabilizar de cualquier manera el proceso comunitario, incluyendo el favorecer grupos políticos de posturas no radicales, proclives a la cooptación, dentro y fuera de la CRAC-PC, buscando así reducir la fuerza y la cohesión del sistema comunitario. El gran dilema de la policía comunitaria es actualmente el punto de bifurcación entre dos opciones cada vez más claras: o se mantiene y profundiza la autonomía de la CRAC-PC, marcando visiblemente su carácter popular y su diferencia esencial con el Estado, fortaleciendo su capacidad de resistencia; o se olvida de las razones profundas que le dieron origen y comienza a coquetear con el Estado, abriendo paso a la injerencia gubernamental en territorio comunitario, domesticando la resistencia y destruyendo así la utopía posible de un proyecto verdaderamente diferente, popular y emancipador.



[1] http://www.despertardelsur.com/ds/index.php?option=com_content&view=article&id=44596:ofrece-angel-aguirre-depurar-el-cuerpo-policiaco-de-ayutla&catid=16:8-columnas-portada&Itemid=25
[2] http://www.proceso.com.mx/?p=330675
[3] http://www.despertardelsur.com/ds/index.php?option=com_content&view=article&id=44596:ofrece-angel-aguirre-depurar-el-cuerpo-policiaco-de-ayutla&catid=16:8-columnas-portada&Itemid=25
[4] http://periodicodigital.com.mx/notas/aguirre_visita_comunidades_armadas_de_costa_chica#.UPdJFvLg-5I
[5] http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2013/01/08/index.php?section=sociedad&article=002n1soc
[6]http://www.diariodeiguala.com/index.php?option=com_content&view=article&id=4504:se-reunen-diputados-con-integrantes-de-la-upueg&catid=20:regiones&Itemid=71
[7] http://www.jornada.unam.mx/2013/01/13/politica/003n1pol
[8] http://www.lanoticiaguerrero.com/?p=3532
[9] http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2012/12/23/index.php?section=sociedad&article=005n1soc
[10] http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2012/12/24/index.php?section=sociedad&article=004n1soc
[11] http://puebla.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/a914402d7da41d1caacdc2d226d5feb0
[12]http://www.vanguardia.com.mx/seequivocaronalmeterseconelpueblodeayutla-1461665.html#.UPcJ0ULnxOk.twitter
[13] http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/a914402d7da41d1caacdc2d22603ba6a
[14]http://tvolucion.esmas.com/noticieros/noticiero-con-joaquin-lopez-doriga/204233/habitantes-guerrero-crean-policia-comunitaria/
[15] http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/7df07da1c27c195b1924d56296f5bd12
[16] http://www.despertardelsur.com/ds/index.php?option=com_content&view=article&id=44545:se-deslinda-la-crac-de-movilizacionen-ayutla&catid=16:8-columnas-portada&Itemid=25